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No al Toro de la Vega

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Las fiestas de Tordesillas son famosas por la masacre a un pobre toro indefenso. Están dedicadas a una Virgen (la que sea porque son todas iguales), que en su infinita misericordia acepta el sacrificio de Vulcano dando palmadas. Ah no, espera, que misericordia significa otra cosa. En fin, realmente no podemos saber si la tal Virgen lo acepta o no, pero como el Papa Pancho no dice ni pío supongo que todos en el universo paralelo donde Dios existe deben estar complacidos con dicho sacrificio ¡¡tanta misericordia me abruma!!.

La verdad es que me alegra ver que cada año más y más gente muestra su rechazo, cada uno como buenamente puede. Muchos valientes van a ir al Tordesillas a plantar cara a los salvajes. Otros muchos también se han manifestado hace unos días. Otros firmaron peticiones, enviaron cartas de rechazo, publicaron artículos, lo denunciaron en televisión, radio. Mientras los políticos callan como putas (es un decir, las prostitutas tienen mi máximo respeto). En un universo paralelo donde la clase política escucha a los ciudadanos, este bochornoso espectáculo ya sería cosa del pasado.

Mientras los Tordesillanos (los que están a favor), a falta de argumentos, insultan y amenazan. Será cosa del fervor religioso. O igual es que se dan cuenta de que no tienen nada que decir a favor de esa mierda de “fiesta”. Ya di argumentos racionales y científicos sobre la utilización de animales en espectáculos es un post anterior. Hoy aprovecharé que este es mi blog y puedo decir lo que me sale de los ovarios para animar a todos los lanceros de Tordesillas a que se metan la lanza por su ano. Prometo hacer una fiesta y convertirlo en tradición. Y si aún les quedan ganas, me ofrezco voluntaria para cortarles los cojones, esos que tienen tan grandes para perseguir a un pobre animal indefenso. Yo misma iré a visitar a la Virgen esa de marras a ofrecerselos como ofrenda.

Mañana será un día triste. Lo es todos los días puesto que todos los días miles de animales están siendo sacrificados, torturados y utilizados de manera salvaje para saciar el sadismo de grupos de personas maldenominadas “humanos”. Pero hoy quiero poner de relieve mi rechazo total y absoluto a eso que llaman “Toro de la Vega”.  Que no es fiesta ni tradición, sólo una muestra de lo más bajo del ser humano.

Un beso corazones.

P.D1. He remitido mi opinión al respecto, de manera más racional y menos apasionada claro, al Ayuntamiento de Tordesillas, a su Alcalde, a la Oficina de Turismo, al PSOE, a Rubalcaba e incluso al Papa. Seguramente mis emails y tweets han caído en el agujero espacio-temporal donde acaban todos los mensajes de los ciudadanos.

P.D2. Si alguien se ha sentido ofendido por mis referencias a Tordesillas, a la Virgen, al Papa o a lo que sea puede enviar sus quejas a: meimportaunamierda@esteesmiblog.com

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Fiestas Populares

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Como cada verano España está repleta de fiestas populares. Y mi muro de Facebook repleto de animales torturados y muertos. Una persona racional de un país del S. XXI no verá la conexión entre estos dos enunciados pero tratándose de España creo que todos ya imagináis por donde van los tiros.

Tratándose de tortura y muerte de animales indefensos puedo caer en la tentación de dejarme llevar por mis sentimientos. No hay nada malo en ello, lo sé, pero me gustaría que esta entrada sirviera para invalidar los supuestos argumentos dados por algunos sectores de la España más casposa, desde un punto de vista racional y científico.

Iré argumento por argumento:

Argumento Nº 1: El primer argumento que cualquier pro- <inserteaquicualquiermaltratoanimal> es que es una tradición cultural. Es una “fiesta” que se lleva celebrando durante muchos años y acabar con ella es negar una parte de nuestra cultura. Echemos un vistazo a varios sustantivos que deberíamos tener claro antes de continuar: tradición y fiesta. Como vemos en la RAE, ninguna de estas definiciones hace ningún tipo de referencia a su valor ético.  Este argumento se basa pues en la premisa de que:

“Cualquier tradición festiva es éticamente aceptable por el mismo hecho de ser una tradición y una fiesta”.

Aunque es muy peligroso poner un ejemplo en este caso, lo pondré (me gusta vivir al límite) para mostrar que esta premisa es falsa.

Consideremos la ablación genital femenina. Es una tradición ya que se trata de un ritual que se transmite de generación en generación. Es cultural ya que forma parte del modo de vida y costumbres de un conjunto de individuos. Y aunque nos parezca un barbaridad en los lugares donde se realiza es considerada una fiesta. Pero que sea tradicional, cultural y festiva no quita que sea una aberración y por supuesto inaceptable y que merece ser sancionada muy duramente.

Argumento Nº2: En el caso del toreo se utiliza muy a menudo eso de que el toreo es un “arte”. Ok, de nuevo me remito a la RAE. La segunda defición de la RAE es (literal):

2. amb. Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.

Dudo que el toreo sea una visión personal y desinteresada de algo, pero tampoco sé mucho del tema, lo que sí sé es que no interpreta nada, y mucho menos con recursos plásticos, lingüísticos ni sonoros.

De modo que no, las pajas mentales sobre lo que es y no es arte no sirven. El toreo (ni ningún otro tipo de tortura animal) es un arte ni merece ser tratado, ni protegido como tal.

Argumento Nº3: El animal no sufre. Otra de las clásicas en cualquier contexto, sean corridas de toros, lanzamiento de cabras desde campanarios, encierros… Pero volvamos a las clases de biología del insituto. Si algo nos caracteriza a los vertebrados (tú tambien eres un vertebrado) es un aparato nervioso muy complejo, con órganos sensitivos y motores muy desarrollados que les permiten enfrentarse o huir si se encuentran en una situación amenazadora. Además, gracias a este sistema también sufren dolor, una respuesta natural que avisa de que algo en su organismo va mal o de que está en peligro. Por lo tanto, sí sufren. Les duele. ¿En serio alguien creía que clavarle una lanza a un toro no le hacía daño?

Pero también existen numerosos estudios que prueban que los animales sufren estrés. Una vez un pro-taurino se rió en mi cara cuando posteé esta afirmación en un comentario de FB. Claro que probablemente este pro-taurino no haya visto un artículo científico en su vida o sepa si quiera que es un vertebrado. No hay cosa que más me irrita que los ignorantes que se jactan de su ignorancia. En fin… dado que existen numerosos estudios que confirman que los animales pueden  reaccionar a situaciones estresantes de la misma manera que un humano con estrés post-traumático, creo que queda claro que, aún sin tocarles un pelo (cosa que nunca ocurre) los animales sufrirían psicológicamente.

Argumento Nº4: También es muy común, en este caso entre los defensores del toreo, eso de que: “si no existieran las corridas de toros, el toro bravo se extinguiría”. Se ve que hay muchos naturalistas entre los pro-taurinos. Yo soy asturiana y en Asturias otra cosa no habrá pero vacas… pufff… muchísimas. Para mi sorpresa las vacas no se reproducen por esporas, necesitan un macho y el macho de la vaca es…. efectivamente ¡el toro! Se denominan toro de lidia o toro bravo a determinados especímenes de toro, digamos que “normal” (Bos Primigenius Taurus), que debido a ciertas características concretas han sido seleccionados y criados para espectáculos taurinos. Así que no, no existen los Taurus Bravus como especie en peligro de extinción. Podemos estar tranquilos.

Argumento Nº5: el argumento económico. Personalmente creo que una actividad económica es irracional, inmoral y no viene sustentada con argumentos científicos que confirme sus beneficios para la humanidad, el hecho de que genere beneficios económicos no es suficiente para apoyarla. Y es que tengo la loca costumbre de considerar que hay valores por encima del valor estrictamente económico de cualquier objeto, animal, persona u actividad. Aún así, repasemos un momento y sin entrar en demasiados detalles el sector taurino por ejemplo, que sería el que más “beneficios” generaría.

Criar toros de lidia es un negocio caro. Entre alimentación, cuidados, personal, mantenimiento de la finca etc. la inversión es muy fuerte. Sin embargo, tambien es cierto que las ganaderías reciben subvenciones directas, además del dinero que se invierte para fomentar las corridas y festejos taurinos. Si reciben estas subvenciones (públicas, con tu dinero y el mío) queda claro que no es un negocio muy provechoso. La asistencia a eventos taurinos se ha desplomado, en parte debido a la crisis y en parte por la concienciación ciudadana sobre protección animal. Si como he dicho antes estos espectáculos no benefician a la humanidad, no  son “arte” y el hecho de ser “tradición” no los convierte en éticamente aceptables… ¿por qué subvencionarlos? Muchos exponen los miles de empleos que se perderían y en este punto tienen razón pero, también es cierto que el desarrollo de la civilización hace que desaparezcan empleos y se creen nuevos tipos de empleo, ya no necesitamos verdugos como en la edad media y sí necesitamos, por ejemplo, programadores, que no existían hace un siglo. El caso no es fomentar mediante ayudas y subvenciones un tipo de economía claramente amoral y decadente. Las subvenciones deberían ser utilizadas para fomentar el empleo en una nueva economía, ética y sostenible. También podría utilizarse para mejorar la escuela pública y ofrecer una enseñanza de calidad, laica y libre de “tradiciones” crueles. O para mejorar la sanidad, o para ayudar a las personas dependientes a tener una vida digna. O para una televisión pública de calidad, cultural y apolítica. O para todo a la vez. Cualquiera de estas sugerencias que escribo sí benefician a la sociedad en su conjunto sin perjudicar a un sólo animal (humano o no).

Por último me gustaría recordad que leer un libro, ver una película, una visita a un museo de cualquier tipo, una caminata por el campo, hacer deporte, tomarse una cerveza en un bar, bailar en una discoteca o con una orquesta en una “fiesta de prao”, viajar, hacer manualidades, etc… son cosas divertidas que se hacen sin torturar a nadie. ¡¡¡Y hay muchas más, flipa!!!

Sé que se me quedan muchas cosas en el tintero, datos, etc… pero no espero tener toda la verdad. Así que os animo a buscarla y analizarla por vosotros mismos. Ya me contaréis vuestras conclusiones.

Un beso corazones.

 

 

 

Otra de mis queridas fobias

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En estas fechas de recogimiento y oración, he hecho un ejercicio de autoanálisis para determinar el origen y la naturaleza de otra de mis incomprensibles y, hasta cierto punto cómicas, fobias: la Semana Santa.

Creo que este terror tiene su origen hace ya mucho tiempo. Como era habitual casi todas las vacaciones, estábamos en León. No sé si conocéis la Semana Santa leonesa pero es bastante impresionante. Aunque la verdad que tienen lo que tienen casi todas, nazarenos, cristos, cirios, cruces, dolor, sufrimiento, silencio, tambores… etc. No me preguntéis qué paso era ni nada porque no tengo ni idea ni me interesa. El caso es que estaba yo ahí, con unos 6 años, mirando aquellos hombres con esos cucuruchos, descalzos y con cirios mientras los tambores sonaban (pum…. pum… purrupum…). A mi eso no me gustaba para nada, parecían fantasmas, pero bueno aguantaba el tirón como podía. Todo relativamente normal hasta que un nazareno se acercó a mi a saludarme y darme la mano. Y ya con eso no pude. Me puse a llorar como una descosida y me tuvieron que sacar de ahí.

Lo mejor de todo es que recuerdo el proceso mental que me llevó a ese ataque de pánico y veréis como tiene una lógica aplastante.

Yo debía haber visto hacía poco alguna película sobre el Ku-Klux-Klan. Y asocié rápidamente los capirotes de los nazarenos con los del KKK, y esos señores eran malísimos y mataban a gente. Pero además en la película probablemente aparecía una cruz ardiendo y otra cosa no habrá en las procesiones, pero cruces muchísimas. Por otro lado mi güela, que contando historias de fantasmas, aparecidos y demás fauna paranormal no tiene igual, me había hablado de la Güestia, que es el equivalente asturiano de la Santa Compaña y ¿quien me decía a mí que debajo de aquel nazareno que me venía a saludar no había un esqueleto del KKK condenándome a la maldición eterna?

Y desde entonces ya no fui la misma.

Otro día os hablaré de la inquietud que me generan las estampitas religiosas de Santos, Mártires y Vírgenes.

Un beso corazones.

¿Nazarenos o KKK?