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Responsabilidad y madurez

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Españoles, el Rey (sniff) ha abdicado (sniff sniff).

Con un mensaje infantiloide y vacío, sin explicar por qué, ni cómo, ni nada de nada. Pero es entendible al fin y al cabo los españolitos no sabrían entender esas cosas tan importantes que sólo entienden los mayores.

Yo soy republicana. No el tipo de republicana que alza la bandera tricolor y se pone a decir lo bien que se vivía en la II República porque, seamos sinceros, aunque lo que vino después fue definitivamente mucho peor, la II República era mejorable.

Tampoco soy republicana porque crea que una monarquía es muy costosa. No creo que una república al estilo francés sea mucho más barata. Sí ya sé que estamos en crisis y que el coste es importante, no lo dudo, pero no es uno de los motivos por los que yo me considero (y siempre me consideré) republicana.

Soy republicana por ética. Porque yo sí que de veras creo que todos los ciudadanos hemos nacido iguales. Iguales en oportunidades y derechos, iguales en obligaciones y por supuesto iguales ante la ley. Yo creo que Felipe “El Preparao” no está tan preparado como se dice, y jamás lo estará. Este señor (ha dejado de ser un jovencito hace años) no duraría ni un segundo viviendo como un español de a pie. No sabe lo que es el paro, ni los desahucios, ni las listas de espera en hospitales, ni las tasas de universidad, ni los contratos basura… así que no, no está preparado porque no sabe lo que es vivir como una persona normal. Dudo mucho que pueda representar mis intereses cuando no tiene ni pajolera idea de cuáles son. Y viendo lo mal que llevan eso de la democracia, dudo que ni siquiera vayan a preguntar.

Es cierto que muchos países a los que les va muy bien son monarquías: Suecia, Dinamarca, Holanda, Noruega… Pero no nos engañemos, no les va bien porque sean monárquicos, les va bien por motivos económicos, y cuando las cosas van bien la gente no se queja, la gente no se hace preguntas, la gente, en general y con honrosas excepciones, se sienta a ver MHYV o cosas por el estilo. Como yo siempre le digo al susodicho… “todos estáis muy contentos en Noruega con todo, hasta que todo empiece a ir mal”. Pocos nos preguntábamos sobre la monarquía cuando Aznar decía eso de “España va bien”. De todas formas, a ninguna de las mencionadas monarquías se le toleraría un comportamiento tan poco “ejemplar” como se le ha tolerado a la nuestra. Es lo que tienen las democracias, no toleran ni la quinta parte de lo que toleramos aquí.

Pero “Spain is different”.

En España más que un rey reina el miedo. El miedo a todo. En todos los sentidos es como si el país tuviera miedo a ser demócrata. Al parecer la sombra de Franco es más alargada de lo que parece. Pero no sólo en las instituciones, también entre la población. La gente tiene miedo a todo. Miedo a cambiar. Mucha de esa gente que se queja de que Franco sigue aquí, que los políticos no se qué… toda esa gente, después tiene miedo a decidir. Y lo que es peor, tienen miedo a que otros tengan la posibilidad de debatir y elegir. 

Pues bien España… ¡¡¡BIENVENIDA A LA EDAD ADULTA!!!

Recuerdas cuando tu madre/padre/tutor te decía eso de “crecer y madurar implica ser responsable de tu vida y tomar tus propias decisiones”. ¿Te acuerdas? Pues eso no sólo hacía referencia a qué casa comprar, cuántos hijos tener, qué coche te conviene, si te vas a ir de vacaciones o qué facturas pagar antes… Madurar también implica que te involucres en los asuntos que te afectan y que afectan a los demás, esa gente con la que, aunque no eres tú, no te queda más remedio que convivir. Pero en España parece que cuando se refiere a los temas de estado (política, economía…) estábamos en pañales. Preferíamos que decidieran por nosotros, era más fácil, no preocuparnos de cosas complicadas, dejar que otros tomaran las decisiones. Niños pequeños.

Los que toleran la monarquía son súbditos, los que no desean mojarse en los asuntos de estado son niños inmaduros, los que niegan un derecho democrático como es una consulta popular sobre el modelo de estado son dictadores.

 

Pues yo me considero ciudadana, adulta y deseo escuchar lo que mis conciudadanos tienen que decir, y deseo que mi opinión también se tenga en cuenta. Por eso exijo a mis conciudadanos (monárquicos o republicanos) que exijan un referéndum, porque es tu derecho y obligación el decidir y su obligación el escucharnos. La responsabilidad es involucrarse, la irresponsabilidad es que otros decidan por ti. Esto era una democracia ¿no?

Un beso corazones.

PD. Y sólo por fastidiar incluyo la portada censurada de El Jueves.

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El asombroso parecido entre Rajoy y Chucky

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Soy una amante de las películas de terror, es bien sabido por todos. Me gusta el suspense y soy bastante tolerante con la sangre y vísceras aunque me haga un poco la mojigata para no parecer una sádica cuando estoy con gente. Pero si hay una película, o mejor dicho, películas que me agobian son las del Muñeco Diabólico, Chucky para los amigos. Recuerdo verlas de pequeña y agobiarme muchísimo. No ya por el hecho de que un juguete infantil se convirtiera en un asesino psicópata (aunque he de reconocer que su sarcasmo me mola), sino por el hecho de que, hicieras lo que hicieras, parecía que no había manera de destruir a ese muñeco horripilante. Y cuando parecía que por fin había muerto… estrenaban una secuela, y otra, y otra…

Y por ese mismo motivo me agobia tantísimo Mariano Rajoy.

Tanto Chucky como Rajoy son muy de “tijeretazos”.

Terrorífico

A Rajoy hubo gente que le votó y ganó con mayoría absoluta, vale, es cierto. Votantes confiando en un programa electoral, ingenuos. Curiosamente en la primera película de Chucky todo comienza con la ingenuidad de un chiquillo… Pero bueno no me andaré por rodeos que son las 2 de la mañana y tengo que madrugar. Voy al grano. Lo que más me agobia es que Rajoy, como Chucky, puede recibir ostias (perdón) por todos lados y sobrevivir para seguir jodiendo (perdón) a la gente. Con una crueldad rayando el sadismo puede recortar servicios públicos y privatizar, incumplir su programa electoral punto por punto, recibir sobres, financiar su partido ilícitamente ( supuestamente ), mentir, amañar ruedas de prensa y muchas cosas más y ahí sigue… sin dimitir. Arrastrándose, sí, pero vivo, políticamente hablando claro. No sé ya que tendría que pasar o qué tendríamos que hacer para acabar con esta “dictadura del terror”. Nótese que utilizo la palabra “dictadura” conscientemente porque considero que esto dejó de ser una democracia en el momento en el que el Partido Popular incumplió el programa electoral que le había llevado al gobierno saltándose las reglas del juego.

Pero hay una cosa que todavía me agobia más que la posibilidad de que Rajoy no dimita. Me agobia mucho más la posibilidad de que, para cuando se agote la legislatura y ya parezca que nos hemos librado de este gobierno… (los votantes) decidan hacer una secuela.

Un beso corazones.

Cosas de demócratas…

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Demócrata… que tendrá esa palabra que tanto gusta…

El principal motivo que me lleva a escribir esta entrada es escuchar a los supermegahiperdemócratas tan guays que desde el calor de su hogar, tras una buena fartura y viendo a sus hijos hacer los deberes del colegio privado (porque los padres pueden elegir) se atreven a decir que los pobres políticos indefensos están siendo atacados brutalmente y sin compasión, acosados inhumanamente por unos salvajes proetarras melenudos. Yo como siempre debo estar en otro planETA porque lo que yo veo es algo completamente diferente.

Primero están los peperos que son superdemócratas. En este caso ya estoy inmunizada, los discursos, excusas, y gilipolleces de cualquier pepero me la traen al pairo. Tantas babayaes no son normales y a estas alturas cualquier persona con un poco de cerebro se daría cuenta de lo absurdos que son. Y este hecho alcanza su máxima expresión cuando un político pepero dice lo que piensa así como le viene o como ellos lo llaman “opiniones personales de una persona cualquiera que a pesar de ser político tiene derecho a expresar su opinión porque España es un país democrático”. Y cada vez que esto pasa y alguno suelta lo que ronda por su cabecita sólo puedo decir: pero ¿qué cojones? 

Pero bueno los peperos que digan ETA. Me la soplan ya estoy inmunizada a sus “opiniones personales”.

Pero entonces aparecen los de presumen de ser “supermegademócratas de izquierdas” y van y dicen que “entienden a los desahuciados pero hay que proteger a los niños de los políticos, que no se puede ir por ahí acosando a los políticos y que en un país democrático hay que utilizar los cauces democráticos establecidos“. Y entonces mi sangre hierve y quiero matar al tertuliano y/o periodista de turno con chaqueta de tweed que, presumiendo de ser un izquierdoso supermegademócrata y sensible al sufrimiento humano se atreve a dar clases de “democratidad” a gente que lo ha perdido todo.

Afortunadamente la gente normal ya pasa de estas tonterías. Todos sabemos que no vivimos en una democracia. Que los partidos políticos, los medios de comunicación, tertulianos y demás fauna te repitan lo democrática que es España no quiere decir que sea cierto.  Que tu cada cuatro años hagas el paripé de meter un papel en una caja tampoco hace de este país una democracia. Y si tú aún crees, o quieres creer que España “no es Venezuela”, que hay libertad de expresión en los medios y que todos tenemos igualdad y el mismo derecho a expresar, al mismo nivel que ellos, que esto NO es una democracia siento decirte que vives en MATRIX.

Os sugiero un ejercicio: buscad entre todas las cadenas de televisión y canales de radio

, buscad e

ntre todos los periódicos y pregúntate porqué todos ellos insisten tanto en lo demócratas que son, es más, ¿por qué no hay una sola cadena de televisión ni periódico que se plantee en serio que otro sistema es posible?

 

Tú decides si tomas la pastilla roja o la pastilla azul.

Un beso corazones.