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Ciudadano Welles

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Estados Unidos, años 30.

Tras el crack de la bolsa del 29, Estados Unidos se sumía en una etapa de crisis, denominada la “Gran Depresión”. El entonces frágil sistema bancario estadounidense se había ido a pique, se reducían las importaciones de productos, el flujo de préstamos se reducía considerablemente, grandes y pequeñas empresas cerraban sus puertas y miles de trabajadores se quedaban en la calle. Poblaciones enteras se sumieron en la pobreza y la miseria y en la radio,  que de aquella era el medio de información más extendido, interrumpía constantemente su programación para dar malas noticias. Entre la población se habían instalado sentimientosde tristeza, resignación e incluso culpabilidad.

En 1937, un impactante desastre azotaba la localidad de Lakehurst en Nueva Jersey.  El  dirigible LZ 129 Hindenburg convertido en una bola de llamas se desmoronaba frente a los atónitos espectadores, que esperaban el aterrizaje de esta maravilla de la ingeniería alemana. El periodista Herbert Morrison retransmitía el acto que se termino por convertise en un infierno donde murieron 36 personas. Su dramática grabación fue escuchada en directo por miles de espantados ciudadanos de todo Estados Unidos.

Un año después, en 1938, el mundo se inquietaba ante la figura de Hitler. En Europa se respiraba aires de guerra a pesar de los esfuerzos del Reino Unido y de Francia por aplacar a Hitler y evitar la contienda. En Octubre de 1938 y bajo los Acuerdos de Munich, Alemania anexionaba el territorio checoslovaco conocido como Los Sudetes a Alemania. Las retransmisiones en las radios de todos los hogares estadounidenses eran cortados con emisiones especiales en las que detallaban los acontecimientos que tenían lugar en Europa y que desembocarían poco después en la II Guerra Mundial.

Como podéis imaginar los años 30 fueron un período muy complicado económicamente en Estados Unidos, cocinado en un clima de tensión pre-bélica a nivel mundial y aderezado con repentinos desastres impactantes retransmitidos en directo. Cuando un programa de radio era cortado para anunciar algún suceso de última hora ya sabían que no iban a ser buenas noticias. Y estos cortes sucedían muy a menudo.

Y entonces, la noche del 30 de Octubre de 1938, hace exactamente 75 años, aparecía en la sede de la CBS de Nueva York un joven de 23 años y su compañía para dramatizar la novela de H.G. Wells “La Guerra de los Mundos”. A la misma hora la NBC retransmitía su famoso programa de humor “Chase and the Sanbourn Hour”.  Entre los sketchs humorísticos, se introducían pequeños interludios musicales donde, al igual que hoy en dia hacemos zapping, los oyentes aprovechaban para cambiar el dial. Para cuando muchos oyentes sintonizaron la CBS se producía un primer corte de un supuesto programa musical anunciando una última hora: varias explosiones habían sido detectadas en la superficie de Marte y unos rayos azulados parecían dirigirse en dirección a la Tierra. A continuación, un periodista entrevistaba a un importante profesor del Departamento de Astronomía de la Universidad de Princetown que intentaba explicar la natulareza de los rayos y, de paso, daba ciertos detalles sobre los conocidos como canales marcianos. Apenas unos minutos después, otro corte en la retransmisión anunciaba que un meteorito acababa de impactar en la pequeña localidad de Miller´s Grove, Nueva Jersey.  El periodista y el profesor se trasladaban hasta la pequeña granja para observar el meteorito para descubrir un cilindro metálico del que aparecían algo parecido a tentáculos que atacaban a la población y a las autoridades reunidas a su alrededor.

El temor comenzó a cundir entre los radioyentes. Su nación estaba siendo atacada por una criatura, ¿o quizás fuera un objeto tecnológico?. Aunque la reacción de la población fue, ciertamente exagerada, sí que es cierto que algo sucedió. Muchos ciudadanos alarmados y confundidos, recogían sus pertenencias más básicas y huían a lugares abiertos lejos de las grandes ciudades. Las centralitas telefónicas se colapsaban, todos querían saber si sus familiares y amigos estaban a salvo, otros llamaban o simplemente se presentaban en las comisarías asustados. Muchos miraban espantados por las ventanas esperando ver monstruosos tentáculos e incluso decían sentir el humo de los gases, no podían respirar, no entendían qué estaba sucediendo, un pánico irracional se apoderaba de cientos de personas.

A la media hora, la policía ya se había personado en la CBS para forzar al programa a incluir una cuña que advirtiera de que todo era simple ficción. Pero Orson Welles sabía que no podía interrumpir la historia así como así arriesgándose a cortar el ritmo de la obra, así que esperó 10 minutos más. A los 40 minutos desde el inicio de la retransmisión, se introducía la cuña advirtiendo de que todo era una dramatización de la novela de Wells. A esas alturas muchos ya habían abandonado sus hogares y huían despavoridos.

Cuando se conoció la verdad, la CBS, la compañía de teatro Mercury y el propio Orson Welles recibieron numerosas críticas por hacer cundir el pánico de esa manera. Pero también muchos elogios. El propio Welles saltó a la fama internacional y la compañia de cine RKO le ofreció un contrato para realizar una película por año durante los siguientes tres años. La primera de estas películas fue su aclamada “Ciudadano Kane”, considerada por muchos la mejor película de la historia, pero que sin duda es la obra maestra de un genio.

El titular de The New York Times tal día como hoy hace 75 años.

Las causas de que la retransmisión de “La Guerra de los Mundos” tuviera ese efecto en la población nunca se sabrá a ciencia cierta. No hay duda que la originalidad de la propuesta, su magnífico ritmo y un elenco de actores de alta calidad tuvieron algo que ver. Unido claro está a un clima de tensión política y social, malosentendidos, falta de razonamiento crítico e irracionalidad humana.

“Recuerden en los próximos días

la terrible lección que han aprendido esta noche. 

Si su timbre suena y no hay nadie allí,

no era ningún marciano,

esto es Halloween.”

Feliz Halloween corazones

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Exploración Espacial y Analfabetismo Científico

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Hace un año estaba en Washington D.C., era mi último mes de prácticas en NASA Goddard y acababa de regresar de un fantástico viaje por California y el desierto de Mojave. Durante ese viaje tuve la oportunidad de visitar el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) y conocer algo más sobre el robot de exploración marciana Mars Science Laboratory, “Curiosity” para los amigos. ¡Feliz cumpleaños Curiosity!

Yo con el gemelo del "Curiosity" en JPL

Yo con el gemelo del “Curiosity” en JPL

Aquella noche de 2012, en Washington D.C. fui testigo como miles de personas en todo el mundo del aterrizaje del “Curiosity” en Marte. Fue un hecho histórico, el rover fue depositado en terreno marciano con una innovadora forma de descenso, increíble y arriesgada, con minutos de incertidumbre en una maniobra tremendamente emocionante. No recuerdo bien la hora pero creo que debían ser sobre las 12 o la 1 de la madrugada y yo estaba ya en la cama. En mi tablet las imágenes en streaming del centro de control del JPL y muchos compañeros y amigos conectados via Twitter y Facebook comentando sus impresiones a cada momento.

No voy a negar que yo estaba nerviosa, y eso que yo no tenía nada que ver con el proyecto, pero me parecía tan increíble que un grupo de hombres y mujeres, de diversas partes del planeta, trabajando juntos en un proyecto común  hubieran sido capaces de desarrollar, construir y enviar ese rover a un planeta tan lejano. Si, no es el primer rover en el planeta rojo, es cierto que en la exploración espacial ha habido muchos otros hitos pero lo que si es cierto es que tras cada misión espacial está puestas muchas horas de trabajo, muchas ilusiones, muchas horas de insomnio, muchos millones de la moneda que sea, en definitiva mucho esfuerzo.

Y en ese momento de subidón, en el que ves que la especie humana, a pesar del todo mal que hace, también hace cosas increíbles aparece el listo de turno y dice:

“- Bah, pues yo creo que el dinero que se invierte en esas cosas, podían invertirse en solucionar problemas aquí en la Tierra.”

Y entonces vuelvo al planeta Tierra tras mi viaje mental interplanetario y vuelvo a darme cuenta la cantidad de analfabetos científicos que todavía hay por aquí.

La exploración espacial es importante por numerosas razones: razones científicas, tecnológicas, económicas, sociales y culturales. Voy a explicar muy brevemente algunas de ellas.

Yo con el astronauta Tim Peake en el Parlamento Británico

Yo con el astronauta Tim Peake en el Parlamento Británico

Razones científicas: mucha gente sólo considera relevante aquellos aspectos científicos a los que ven, de una manera obvia, inminente y bastante miope, una aplicación práctica. El conocimiento es valioso por el mero hecho de ser conocimiento. Enriquece nuestra cultura, nos enriquece como humanos, y aunque en muchas ocasiones el aspecto práctico no sea visible a corto plazo, es muy probable que lo sea a largo plazo. Y aún en el caso de no serlo, repito, el conocimiento es valioso por sí mismo. Y dicho esto, la exploración espacial nos ofrece la oportunidad de conocer más sobre astronomía y ciencias planetarias. Además la investigación en microgravedad (como la realizada en la Estación Espacial Internacional) puede darnos luz sobre la fisiología y la medicina humana.

Razones tecnológicas: cualquier misión de exploración espacial requiere una gran inversión y esfuerzo en sus aspectos técnicos, de otra manera sería imposible. Aunque cualquier miope científico no ve la relación entre la tecnología espacial y la tecnología que él utiliza día a día, el caso es que existe. Comunicaciones inalámbricas, marcapasos, gafas de sol polarizadas, cirugía ocular láser, purificadores de agua y podría continuar han sido beneficiados por la inversión en investigación espacial. Nadie puede negar que el GPS, la monitorización por satélites o la purificación de aguas ayuda a prevenir y mitigar los problemas “aqui en la Tierra”.

Razones económicas: creación de puestos de trabajo en industrias clave que mejora la competitividad. Estimulación de tecnologías innovadoras que puedan desembocar en futuras aplicaciones prácticas. España no tiene agencia espacial propia pero es miembro de la Agencia Espacial Europea. España destina una cantidad de dinero específica a la agencia obligatoriamente y dependiente de su producto interior bruto y una parte optativa que puede ser destinada al campo que deseen (más información aquí). Este dinero no se entega a fondo perdido, ese dinero vuelve al país en forma de contratos con empresas nacionales, así que realmente resulta beneficioso para la economía del país.

Razones sociales: además de las razones económicas, existen otras razones sociales para la inversión en programas de exploración espacial. Beneficios a nivel educativo, inspirando a los jóvenes a estudiar ciencia e ingenierías. Ya lo explicó Carl Sagan: ” Exploratory spaceflight puts scientific ideas, scientific thinking, and scientific vocabulary in the public eye. It elevates the general level of intellectual inquiry”.  Además existen beneficios geopolíticos. Fomenta la colaboración pacífica entre países en misiones y nuevos retos. Si queréis información detallada sobre estos beneficios podéis echarle un vistazo a este informe.

Razones culturales: la exploración espacial es fuente de inspiración para artistas, músicos, escritores, filósofos, contribuyendo al enriquecimiento de nuestra visión sobre nuestro planeta, sobre nuestra especie y nosotros mismos expandiendo los horizontes de nuestra experiencia como humanos.

En definitiva hay numerosos beneficios inherentes a la exploración espacial. Que mucha gente no los conozca no significa que no existan.

Un beso corazones

Enlaces de interés:

En esta página hay numerosos informes sobre beneficios de la exploración espacial humana  http://www8.nationalacademies.org/aseboutreach/publicviewhumanspaceflight.aspx

Y por supuesto las web de la ESA y la NASA donde hay mucha información sobre sus actividades

http://www.esa.int/ESA

http://www.nasa.gov/

Para curar el analfabetismo científico me temo que lo único que puedo recomendar es leer, investigar y mucho análisis crítico.

(M)arte

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Estamos en un momento determinante para la exploración espacial. La mayor parte de la población general no es consciente de la cantidad de esfuerzos científicos, técnicos y económicos que se están llevando a cabo para que esta generación sea testigo del primer ser humano en Marte y quizás la primera estación permanente sobre la superficie lunar.

A la mayor parte de la población ajena al sector de la exploración espacial estos esfuerzos seguramente les resulten lejanos y muy probablemente absurdos, especialmente dada la coyuntura económica actual. Sin embargo, es indiscutible la inquietud humana por explorar y colonizar otros lugares sin entrar en la importancia que esto pueda tener para la supervivencia de la especie.

Son bastante obvios los avances técnicos, científicos y administrativos que hay que alcanzar para llegar a la Luna o a Marte, y aún más si lo que pretendemos es enviar humanos y colonizar estos lugares de manera permanente. Sin embargo mucho menos evidente es la relevancia de las letras y las artes.

Los humanos somos mucho más que simples robots viajando miles de kilómetros en naves espaciales. El arte, la historia y la filosofía son parte intrínseca del ser humano. La habilidad de crear y apreciar belleza, entender nuestra historia y los aspectos más humanos de la ciencia y la tecnología han de estar presentes en todo viaje y exploración espacial. Máxime si el viaje es para establecerse permanentemente en Marte, desde cuya superficie no es posible ver la Tierra como referencia cultural y social. En estas circunstancias una nueva cultura marciana se desarrollará, con una visión de su propia existencia y un arte característico evolucionando a partir de una mezcla de culturas terrestres hacia su propio destino.

En este sentido me gustaría recomendaros la trilogía Marte (Marte Rojo, Marte Verde y Marte Azul) de Kim Stanley Robinson y animar a todos los que se consideran de letras y artes a adentrarse en el mundo de la exploración espacial así como a los científicos, técnicos y administradores a apreciar y valorar la importancia de estos estudios.

Un beso corazones…