Archivos Mensuales: enero 2015

Tetas, pollas y divulgación científica

Estándar

El otro día leí un artículo que comenzaba por la prometedora pregunta: “¿Qué relación hay entre tetas y Marte?”. Como la científica planetaria que algún día pretendo ser no se me ocurrió absolutamente ningún tipo de relación así que seguí leyendo la noticia. El artículo trataba sobre mujeres astronautas. Pero no sobre las glándulas mamarias de éstas, sino sobre su todo su ser celular. ¡¡¡¡Claro!!! Que tonta soy… ¿cómo no se me había ocurrido? Las mujeres tenemos tetas, mira que pasárseme cuando tengo dos continuamente unidas a mi. El artículo en sí venía acompañado por un hastag #LunesTetas que no me parece ofensivo de por sí. Investigando otro tipo de artículos bajo el mismo hastag me encontré con numerosos artículos muy interesantes sobre tetas, concretamente sobre cáncer de mama y otras afecciones que sufren las glándulas mamarias.

Entonces ¿qué fue exactamente lo que me ofendió? Lo que yo considero inapropiado es la utilización de la palabra “tetas” como sinónimo de mujer, en este caso sinónimo de mujer astronauta. Todo el complejo ser celular (porque el artículo trataba de ratios de radiación que suele afectar a nivel celular y no exclusivamente a las células mamarias) de una astronauta quedaba reducido a eso, lo que al parecer somos y a veces se me olvida, un par de tetas.

Hablando con el vikingo y con mis colegas de trabajo todos coincidieron conmigo, en ese artículo el hastag e intentar relacionar las tetas de las astronautas con Marte era absurdo, además de inapropiado. Pero al parecer para muchos hombres y colegas (españoles casualmente) la respuesta de muchos y seguro que muchas como yo les pareció exagerada. Hay quien cree que lo que me resulta ofensivo es la palabra tetas: tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas,  tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas,  tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas,   tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas,  tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas,  tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas,  tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas,  tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas,  tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas,  tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas, tetas.

Otros piensan… bueno, ya sabéis… estas feministas siempre tan histéricas.

Lo que me resulta ofensivo es referirse al todo (astronauta, científica, mujer) por la parte (tetas).

Ahora han decidido poner el hastag #LunesPollas. Estoy convencida que en este caso todos, o la gran mayoría de los artículos se referirán exactamente a eso, penes. Imaginaros que yo escribiera bajo el hastag #LunesPollas para hablar sobre la diferencia de peso entre bomberos y bomberas, quedaría al menos, un poco raro. Nadie utiliza la palabra polla para referirse a hombres en su conjunto como sí sucede al contrario. Nadie excepto yo, que cuando entro en una conferencia científica y veo el ratio hombre-mujer tengo la tentación de exclamar: “¡Qué de pollas!”…

Un beso corazones

Pd: Estoy deseando ver las estadísticas de este post. Tengo el presentimiento de que voy a batir records de visitas…

Anuncios