Archivos Mensuales: diciembre 2013

Propósitos de año nuevo

Estándar

Un año más.

2013 fue un gran año para mí. Comencé el año con incertidumbre y mucho miedo. Seguro que os acordáis. Buscaba un doctorado y tenía pánico a no encontrarlo. La situación económica de España tampoco me ayudaba, la posibilidad de pasar de un doctorado y meterme en la empresa privada se veía más que improbable. Y encima estaban mis escrúpulos a trabajar para las empresas petrolíferas o la minería en ciertos países. La opción del paro viviendo de mi familia era inaceptable. Pero tras miles de emails, exámenes de aptitud, de inglés, papeleos varios y alguna entrevista en Marzo encontraba una posición en una fantástica universidad, con un supervisor muy acorde a mi mentalidad y mis inquietudes y lo más importante, un proyecto que parecía diseñado especialmente para mis inquietudes investigadoras.

En Abril me mudé a Londres, una gran ciudad, sucia y agobiante, sí, pero también vibrante, llena de energía y optimismo. Y también me dí cuenta de cuanto aprecio Avilés, de cuanto extraño Asturias, su paisaje, su gente, aunque no su clima ¡¡desde que llegué no para de llover!! Pero no me considero una emigrante forzada, de esos “jóvenes preparados emigrantes” de los que hablan en las noticias. No, yo siempre quise explorar y vivir nuevas experiencias. Asturias está ahí, siempre será mi hogar y no me sentiré como aquí en ningún sitio pero, reconozco que estoy disfrutando la vida que tengo en Londres y que, en algún momento en el futuro viviré en otro lugar.

También en Abril conocí al vikingo y en apenas un mes, tras quedar un par de veces y un maratón de 11 horas seguidas de Mystery Science Theatre 3000 comenzamos a salir juntos. Y aún estoy más ilusionada hoy que el primer día.

Ha sido un año maravilloso en todos los sentidos, profesional y sentimentalmente. Pero quizás lo más remarcable del año es que por fin he sido capaz de llevar a cabo mis propósitos de año nuevo del año pasado. El primero encontrar el doctorado y el segundo pero igual de importante escribir en este blog. Hace casi un año cuando se puso en funcionamiento nomegustanloscentollos y ¡aquí sigue! Sorprendida, agradecida y motivada para seguir con este modesto proyecto. Pero además y para que quede constancia aquí dejo escrito mi otro propósito para este nuevo año: aprender a tejer. No tengo ningún hobby de manualidades y creo que el tejer mis propias bufandas, jerseys, gorros… puede ser muy divertido.

Y así termino el año, en Asturias de vacaciones y tejiendo. De vez en cuando escribiendo en el blog y agradeciéndoos un montonazo que estéis ahi leyéndome de vez en cuando.

¡¡¡Feliz año 2014 corazones!!!

Anuncios

Viaje a Oslo

Estándar

Hace 10 días me fui de viaje a Noruega. Tenía ganas de largarme de la gris, sucia y agobiante Londres, así que cuando mi susodicho me comentó de que se piraba sin previo aviso a Oslo de concierto me subí a su lomo y me embarqué con él. Fueron 3 días maravillosos, me lo pasé genial y Noruega tiene muy buena pinta. Aún así hay varias cosas a tener en cuenta si pensáis visitar Oslo.

Noruega es súper cara. Súper súper cara así que si buscáis una escapada de fin de semana baratina, Oslo NO es el destino ideal. Segun el índice Big Mac, Noruega es el país más caro del mundo y por un menú del McDonalds´ puedes desembolsarte la friolera de 10 euros. Los museos se pagan, aunque para variar no son precios desorbitados. Por suerte con el carnet de estudiante te rebajan aproximadamente el 45%. En el transporte público, que tampoco es moco de pavo, también hay descuentos para estudiantes, menos mal porque en 3 días se te pueden ir, entre pitos y flautas, más de 300 euros.

Por otro lado, yo viajé a finales de Noviembre-principios de Diciembre. Por estas fechas amanece a las 8:30 y a las 4 de las tarde ya es de noche. Es un poco deprimente sí, además si le añades una temperatura exterior de -5 grados centígrados ni te cuento. Por suerte yo me preparé como si fuera a la Antártida (calcetines térmicos, jerseys de lana a tope, gorro, manoplas, bufanda que me daba tres vueltas,…) así que no pasé nada de frío.

Oslo es una ciudad bastante pequeña y apañada. No es un bellezón de ciudad en plan Praga, Paris o Amsterdam pero me pareció muy cómoda para moverte. Una de sus ventajas es que a 20 minutos de metro te encuentras en plena estación de ski. Holmekollen Skijump. Allí, además de una vista impresionante de la ciudad, puedes ver el Museo de Ski que está bastante bien, el salto de ski de acero más alto del mundo, incluso puedes subir a lo alto, si el viento te lo permite. Tiene un simulador de saltos que, aunque interesante, puedes pillarte un mareo de coj… Además, paseando te encuentras con una fantástica iglesia de esas de madera típicas, algunas estatuas interesantes y una tienda de souvenirs con objetos muy chulos (y caros).

Holmekollen Skijump!!

Holmekollen Skijump!!

 

Entre la estación de Ski y la estación de metro te encuentras con un restaurante, Holmekollen Restaurant. Es un edificio muy bonito que recuerda a una cabaña de ski. Decorado con muy buen gusto tiene una chimenea enorme, unas vistas impresionantes al fiordo de Oslo y la comida es de una calidad excepcional. Aunque para cenar es extraordinariamente caro, para comer tienen ofertas muy interesantes y asequibles.

Volviendo a la ciudad, el Palacio Real y el Parlamento noruego se encuentra en ambos extremos de una amplísima avenida con el Teatro Nacional en medio. Ninguno de estos 3 edificios es especialmente espectacular, aunque es el orgullo de sus ciudadanos. Merece la pena pasear por la avenida y escuchar a los músicos callejeros y el ambiente. Hay además varios restaurantes y tiendas. El ayuntamiento de la ciudad es un icono, a mí personalmente me recordó mi instituto de Avilés, el Suanzes.

Por encima del Parlamento noruego te encuentras varias calles comerciales peatonales. Como se acercan las Navidades, estaban decoradas con luces y adornos navideños, así que estaba todo muy bonito. Merece la pena pasear por esta zona de la ciudad.

Dos museos imprescindibles son el Museo de los Barcos Vikingos donde puedes ver varios barcos vikingos, así como otros objetos encontrados en 3 tumbas. Es bastante pequeño pero en un paseo (si no hace mucho frío) te puedes acercar al Museo Folklórico Noruego. Este sí que es una pasada. Es un museo al aire libre donde existen réplicas de edificios tradicionales noruegos: una iglesia, una escuela, casas, cabañas, tiendas, etc… además si vais en temporada alta, actores vestidos con los trajes tradicionales realizan actividades. Cuando yo fui estábamos prácticamente sólos y comenzaba a anochecer así que más bien parecía un pueblo fantasma pero me encantó igualmente. No visité  el museo del Premio Nobel de la Paz, leí varios artículos sobre él y no muy buenas críticas así que pasé.

Parlamento de Noruega

Parlamento de Noruega

Centro de Oslo

Centro de Oslo

Para cenar baratillo, recomiendo un restaurante que hay a un lado del Parlamento. Pertenece a una cadena danesa, Jensen´s Bofhus,y un menú de filete de ternera con acompañamiento y bebida sale más barato que un menú regulero de McDonalds, además ¡¡ hay free refill de helado con topping!!. Si os apetece una pizza, recomiendo que probéis la auténtica pizza noruega en uno de los restaurantes Peppe´s Pizza, eso sí igual tarda un poco.

Para dormir quedamos en un hotel muy céntrico y relativamente barato. El SmartHotel Oslo es un hotel moderno, de habitaciones pequeñas y sencillas pero limpias y con mobiliario nuevo y en buenas condiciones.

Este es mi primer viaje a Noruega pero dudo que sea el último. Tengo ganas de visitar el este y los espectaculares fiordos, ya os contaré.

Un beso corazones.