Transgénicos

Estándar

Hoy hablaré sobre los alimentos transgénicos. Los que esperéis (y busquéis) leer que dan cáncer podéis parar aquí porque os voy a decepcionar con uno de mis análisis que puede ser cierto, o falso pero al menos me pasé mis horas investigando sobre ello así que algo de verdad habrá digo yo.

Los alimentos transgénicos era un tema que siempre me interesó aunque nunca me había parado a leer profundamente sobre ello. Escuchaba que si daban cáncer, que si gilofostato, que si Monsanto, que si no sé qué, que si no sé cuanto. Creo que el debate sobre los trangénicos debería enfocarse desde dos perspectivas diferentes: científicamente y económicamente.

CIENCIA

¿Qué son los alimentos transgénicos? Según Wikipedia, los alimentos transgénicos son alimentos obtenidos de un organismo cuyos genes han sido modificados mediante ingeniería genética. La ingeniería genética no son malvados científicos intentando introducir “bacterias en el ADN” como escuché por ahí. La ingeniería genética trata del control y transferencia de ADN de un ser vivo a otro. Esto es de gran utilidad para la prevención de enfermedades hereditarias, para aumentar la compatibilidad en transplantes de órganos y sí, también para mejorar las especies (incluyendo la nuestra) e incluso para crear nuevas especies. El ser humano lleva intentando controlar, mejorar y crear nuevas especies desde el comienzo de la agricultura mediante un proceso que se denomina “selección”. Los agricultores son gente muy observadora, y siempre lo fueron, así que de vez en cuando se daban cuenta de que una planta de repente tenía mejor aspecto, duraba más tiempo o estaba más sabrosa. Entonces se afanaban por continuar sus cultivos con esa planta, que era una versión mejorada y desechaban las variedades menos óptimas. Y así el ser humano con el paso del tiempo modificaba la genética de la planta. Pero también a veces surgían espontáneamente nuevas especies. No os alarméis, estoy segura de que no tenéis ningún problema ético para comer nectarinas, colinabos o tomar infusiones de Menta Piperita. Estos alimentos surgieron por azar, cuando un cruce espontáneo entre diferentes especies o una mutación genética los creó. Al ser humano estas mutaciones le parecieron sabrosas, o al menos interesantes así que determinó controlar su producción. En la naturaleza, los cruces de especies generalmente da lugar a especies estériles que acabarían desapareciendo pero una vez más al humano por alguna razón que desconozco le pareció que los colinabos estaban buenísimos y se dispuso a controlar su producción.

Platerina, mitad paraguayo-mitad nectarina. Desarrollada por agricultores de Logroño, en La Rioja en 2007. Se trata de una fruta inventada por el hombre. ¿La probarías? Pincha la foto para más información.

A diferencia de la selección realizada por esos agricultores, la ingeniería genética va al meollo de la cuestión. ¿Por qué no provocar estas mutaciones interesantes y beneficiosas modificando directamente el ADN del organismo? Esto llevaría mucho menos tiempo y no tendríamos que esperar a que el azar nos ofreciera una mutación beneficiosa. Además podríamos directamente mejorar los aspectos de la planta que creamos que se necesiten mejorar. Por ejemplo, modificando genéticamente el ADN se podrían crear plantas más resistentes frente a las plagas, de manera que no se necesiten químicos. O mejorar la producción del alimento. Reto a que alguien me diga qué hay de malo en esto. Voy a citar algunos de la afirmaciones que escuché por ahí sobre los transgénicos, algunas ciertas, otras no tanto.

“Los trangénicos generan superresistencias como sucede con los antibióticos”. Puede ser, de hecho es bastante probable. Más investigación en este tema se hace necesario para atajar este problema.

“Los trangénicos se diseminan a plantas silvestres”. No hay pruebas que lo afirmen o lo desmientan. Una vez más se hacen necesarias más investigaciones al respecto.

“Los trangénicos producen cáncer “. Bien yo no puedo decir que producen cáncer ni que no lo producen. Lo que sí puedo decir es que esta afirmación se basa en un único estudio (Seralini et al, 2012). La Sociedad Europea de Patología Toxicológica (SEPT) asi como muchos científicos encontró numerosos fallos experimentales (Olivier, 2013; De Souza and Macedo, 2013; Le Tien and Le Huy, 2012; Schorsch,2012; Barale-Thomas, 2012)  . El estudio  presenta un experimento en el que se investigó los efectos producidos por el maíz genéticamente modificado NK603 con y sin un herbicida (glifosato) en una población de ratas a lo largo de dos años.   Al parecer en este trabajo un alto porcentaje de ratas al que se le había suministrado este maíz con el herbicida en cuestión había desarrollado tumores. No quiero entrar en muchos detalles ya que podéis encontrar la información exacta tanto en el informe de la SEPT como en otros artículos científicos, pero sí que voy a comentar los detalles que a mí me parecieron como mínimo sospechosos:

– El autor se cita a sí mismo continuamente. Esto no es buena señal.

– La segunda es una pregunta básica de estadística: ¿es el número de ratas representativo? Al parecer no, 10 ratones por tratamiento y sexo no es un número suficientemente representativo.

– Otra duda que me asalta es sobre las condiciones iniciales y la idoneidad de las especímenes utilizados. Al parecer las ratas utilizadas son de una variedad denominada Sprague-Dawley. Existen estudios que afirman que esta variedad tiene una elevada tendencia a desarrollar tumores espontáneos.

– ¿Y qué hay de la cantidad de glifosato (del herbicida) suministrado? Pues según los estudios ya mencionados del SEPT y otros científicos, la dosis suministrada a los ratones es varios órdenes de magnitud superior a la que se podría exponer alguien accidentalmente.

– Al parecer el glifosato es un herbicida. En el artículo de Paganelli et al, 2010, se afirma que este herbicida podría resultar dañino para los embriones de ciertas especies. Si bien, extrapolar estos resultados a embriones humanos es más complejo. Según otros estudios, para que tuviera efectos perjudiciales la exposición a esta sustancia por parte de una mujer embarazada debería ser mucho más alta de lo que lo es habitualmente en regiones agrícolas tratadas con este herbicida. Para que estos efectos en embriones humanos fueran realmente tan dañinos como afirma Paganelli et al., 2010, prácticamente tendrían que inyectar glifosato directamente al embrión.

-Por último pero no por ello menos importante, me parece fatal que Seralini muestre su trabajo con fotografías de ratones con tumores extremadamente grandes. Es una práctica no ética contraria a las directrices de la Unión Europea y del SEPT. Tenían que haber practicado la eutanasia a dichos ratones mucho antes de llegar hasta esos extremos. Pero claro, un tumor como una naranja en un ratón es muy espectacular y surte más efecto en mentes poco críticas.

Creo que hay muchas otras “incorrecciones” en ese estudio sobre transgénicos y cáncer pero mis conocimientos sobre biología son muy limitados. Os remito a los artículos que he citado si os atrevéis con ellos.

Ni está probado ni lo deja de estar que los productos transgénicos produzcan cáncer, es por ello que se necesitan muchos más estudios realizados correcta e independientemente y sobre todo sin prejuicios previos que arrojen luz sobre si sustancias utilizadas en alimentos transgénicos pueden ser peligrosos.

Y esto nos lleva a la segunda parte de mi análisis.

INTERESES ECONÓMICOS

Otro de los argumentos utilizados en contra de los transgénicos se resume en una palabra: Monsanto.

Monsanto es una empresa de biotecnología que práctimente tiene las patentes de la mayoría, sino todas, las semillas transgénicas de este planeta. Esta empresa utiliza métodos para nada recomendables para mantener su supremacía en esta industria. Estos métodos incluyen presiones económicas, expropiaciones forzosas, control de recursos naturales, amenazas, estudios tendenciosos, prácticas peligrosas etc…  Por supuesto estoy totalmente en contra de estas prácticas. El problema es que no es un argumento en contra de los alimentos transgénicos, es un argumento contra este sistema. El sistema capitalista es un sistema en el que la producción alimentaria está en manos de unos pocos que utilizan todas las herramientas legales, alegales e ilegales para controlar el sector y aumentar sus beneficios económicos a costa de pequeños agricultores, consumidores y el medio ambiente. Pero este abuso de poder no es exclusivo de los alimentos trangénicos, sucede con la industria farmacéutica también y a nadie se le ocurriría pensar que los antibióticos o el paracetamol deberían ser prohibidos, ¿o sí?. Como podéis ver en las referencias que he puesto más arriba, afortunadamente no todas las investigaciones se realizan bajo las alas de Monsanto. Existen muchas universidades, organizaciones no gubernamentales como el SEPT referenciado anteriormente y científicos que buscan el avance de la humanidad (fliparíais con el grado de ingenuidad y buenas intenciones que hay en la comunidad científica). Hay vendidos como en todos lados pero os aseguro que si alguien quiere prosperar en el sistema no se hace científico, se hace economista, banquero o político.  

Mis conclusiones es que la ingeniería genética abre todo un mundo de posibilidades para el avance de la especie humana. La mejora de las propiedades nutricionales, de sabor, de producción o cualquier otra mejora de los alimentos es beneficioso. Sin embargo, esto no puede llevarse a cabo sin la realización de investigaciones científicas rigurosas y no tendenciosas hacia ningún sentido. Esto se hace especialmente difícil cuando existe(n) empresa(s) privada(s) en la que los intereses económicos están por encima del bienestar de la sociedad en su conjunto así como fundamentalistas que no dudan en manipular sus estudios científicos para ratificar sospechas sin fundamento y/o satisfacer sus intereses personales. Pero sobre todo quiero que os quedéis con esta idea: la ciencia es ciencia. Las investigaciones erróneas no son ciencia, las investigaciones tendenciosas no son ciencia, la ciencia se hasa en el MÉTODO CIENTÍFICO (lo pongo en mayúsculas y en negrita porque se ve que a la gente se le olvida mucho esto), en el conocimiento, así pues si una investigación no se realiza acorde con estas premisas deja de ser ciencia y normalmente sus hipótesis suelen ser fácilmente desmontables (lo puedes hacer tú desde tu casa con una conexión a internet y mucho espíritu crítico y más paciencia).

Un beso corazones.

Nota: Como buena científica que pretendo ser he realizado este post en un despacho ultrasecreto que la CIA tiene en el Área 51. Ha sido revisado por un alto funcionario Illuminati y aprobado por el Consejo General Ultragaláctico Reptiliano.

Anuncios

»

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s