Archivos Mensuales: junio 2013

Gabriel García Márquez: Amor en los tiempos del cólera

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¿Qué puedo decir que de García Márquez que no se haya dicho aún? Es un genio. Sí ya sé que eso ya se ha dicho pero no encuentro mejor manera de definirlo. Amor en los tiempos del cólera no es la primera novela que leí de él aunque posiblemente la que más me ha gustado. Soy una romántica.

La historia transcurre entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX  en la localidad colombiana de Cartagena de Indias. Relata el triángulo amoroso entre Florentino Ariza, Fermina Daza y el doctor Juvenal Urbino. Florentino Ariza es un joven miope, de aspecto vulnerable y ropajes sombríos que se enamora de Fermina Daza al llevarle un telegrama a su padre. Su enamoramiento es apasionado y profundo y, cuando el padre de Fermina, Lorenzo, se lleva a la muchacha lejos para evitar esta historia de amor, Florentino le jura fidelidad eterna y que me mantendrá virgen para ella.

Pero la vida muchas veces nos aleja de nuestras intenciones. Fermina regresa a Cartagena y es pretendida por un apuesto doctor de buena familia y, aunque al principio ella todavía guarda en su corazón el recuerdo de su amor adolescente, se lleva una decepción al encontrarse con Florentino cara a cara después de un año de ausencia. Decide pues, ante la alegría de su padre, contraer matrimonio con el doctor Juvenal Urbino. 

 

A partir de aquí la novela relata la vida de los personajes desde la belleza, pasión, el amor y los conflictos propios de la juventud hasta la comprensión, aceptación y los achaques propios de la senectud para recordarnos que no sólo existe una manera de amar. El amor es complejo, a veces se muestra apasionado y descontrolado, otras reposado, a veces apenas se distingue de una amistad, y en algunas ocasiones aparece tras años de convivencia y confidencias. El amor no tiene edad y puede ser hermoso incluso cuando ya peinamos canas y nuestro cara aparece surcada de arrugas.

García Márquez es un mago de las palabras. Sus personajes parecen respirar a través de las páginas y las situaciones a las que se enfrentan a veces son tan absurdas que en vez de restarle credibilidad a la fantasía, añade fantasía a la realidad.

No tengo la habilidad de García Márquez con las palabras así que para que entendáis mejor mi entusiasmo lo único que puedo hacer es recomendarlo.

Un beso corazones.

 

 

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Ada Lovelace

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Lo que al principio era sólo una recomendación que yo dejaba aparcada en algún lugar oscuro de mi cerebro se ha convertido en una imposición más que recomendable, obligada. Junto con Envi, Photoshop, Illustrator etc etc ahora tengo que aprender un lenguaje de programación. Y como una no es una gran aficionada a la informática empecé a indagar qué era, para qué servía y un poco de historia. ¿Y que os parece? Me encontré con la interesantísima historia de una mujer del S.XIX cuyo padre además es alguien seguramente conocido por todos vosotros.

Ada Lovelace nació Augusta Ada Byron en Londres en Diciembre de 1815. Nació fruto del breve matrimonio entre Anna Isabelle Milbanke , Baronesa de Wentworth y el poeta romántico Lord Byron. Apenas un mes del nacimiento de Ada, su madre pidió el divorcio del poeta debido al extraño comportamiento, modales y forma de expresarse de su marido. Ante la sospecha de que sufriera algún tipo de desorden mental Anna y Ada se mudaron con los abuelos maternos en Leicestershire. Años después volverían a Londres.

Anna no era una madre especialmente amorosa aunque ante la sociedad intentara parecerlo. Todavía guardaba resentimiento hacia el que durante un año había sido su marido y temía que Ada hubiera heredado la pasión por la poesía de su padre a la que culpaba abiertamente de su oscuro comportamiento y sus manías. Es por ello que desde bien pequeña Ada fue instruída en ciencias y sobre todo en matemáticas y lógica. Toda inclinación por la literatura era desaprobada.  A pesar de los esfuerzos de su madre, Ada había heredado el espíritu rebelde de Byron y siempre mostró su amor por la poesía. Era además de salud endeble y enfermaba a menudo. Cuando apenas tenía 8 años sufría migrañas tan fuertes que le oscurecían la vision y con 14 años un brote de sarampión la dejó paralizada durante dos años.

Ada mantenía correspondencia con muchos nombres importantes del momento, incluyendo a Charles Dickens y a Michael Faraday entre muchos otros. En 1834 Ada ya era invitada a numerosos eventos y recepciones en la corte. Tenía aptitudes sociales, y era buena bailarina, muchos la describieron como una joven encantadora y delicada.  Tenía ciertas similitudes físicas con su padre pero, probablemente debido a la influencia de su madre, Ada se apresuraba a afirmar que no se parecían en nada y que además su padre no le gustaba. En 1835 se casaba con William King, Barón de King, conviertiéndose en baronesa. Durante este matrimonio tendría 3 hijos.

Pero su matrimonio no debía ser tan feliz  ya que a principios de los 40, Ada tuvo que lidiar con muchos escándalos. Desde rumores de infidelidades por su parte, debidos probablemente a su actitud amistosa y relajada con algunos hombres y, sobre todo, su adicción al juego. Junto con otros de sus amigos hombres intentó encontrar un modelo matemático que le permitiera ganar grandes apuestas. El método, obviamente no funció y dejó a Ada con numerosas deudas, siendo chantajeada por uno de sus amigos y, finalmente, confesandole a su marido el lío en el que se encontraba.

Uno de los amigos con los que Ada mantenía correspondencia desde muy joven era  un profesor de matemáticas en Cambrige con el que Ada escribía acerca de matemáticas, lógica  y finalmente de cualquier cosa. Charles Babbage había creado una máquina analítica que marcaría la transición de la aritmética mecanizada a la informática tal como la conocemos hoy en día, con fines más generales. La máquina utilizaba cartas perforadas para calcular funciones analíticas. Charles tuvo muchos problemas para financiar su fabricación, que realmente nunca fue terminada del todo, pero Ada Lovelace se interesó por su máquina y la promovió activamente.

En 184e, Louis Menebrea, un matemático italiano publicó en francés un estudio sobre la máquina analítica y Charles le pidió a Ada que se lo tradujera. Durante nueve meses trabajó en esta traducción a la que acompañó con numerosas anotaciones propias. A partir de sus notas, Ada sugirió a Babbage la creación de un método que permitiera a la máquina calcular los números de Bernouilli. Y lo creó. Y hubiera sido correcto si hubieran tenido el dinero para fabricar la máquina analítica. Bueno, me corrijo, la máquina finalmente muy terminada en Londres, lamentablemente en 2002.

Ada se adelantó a su época prediciendo que este tipo de máquinas serían capaces de crear música, gráficos y por su trabajo le concedió el “título” de la primera programadora de la historia.

En 1852 a la edad de 36 años un cáncer uterino posiblemente incrementado por las continuas sangrías a las que era sometida, ponía fin a la breve, pero intensa, vida de esta mujer. Fue enterrada junto a la tumba de su padre, al que nunca conoció. Tras casi un siglo cuyo legado comienza a ser realmente reconocido. Un lenguaje de programación fue llamado “Ada” por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos. Además desde 1998, la British Computer Society otorga una medalla con su nombre. Además desde 2008 se estableció una competición anual para mujeres estudiantes de informática.

Charles Babbage la llamaba cariñosamente, la Encantadora de Números. Os dejo con sus palabras:

“Forget this world

and all its troubles and if possible

its multitudinous Charlatans – every thing in short

but the Enchantress of Numbers.”

Un beso corazones.

 

Los Cosmonautas Perdidos

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Los años de la guerra fría son sin duda uno de los periodos (junto con el nazismo) que más historias, leyendas urbanas y cotilleos varios generan. Hace unos días se conmemoraba el 50 aniversario de la misión de Valentina Tereshkova, la primera mujer en viajar al espacio, y en fecha tan señalada los rumores sobre si de verdad fue la primera mujer o no, sobre los cosmonautas desconocidos muertos y silenciados por el gobierno de la URSS y las famosas grabaciones de los hermanos Judica-Cordiglia volvían a surgir.

Generalmente no soy muy dada a teorías conspiranoicas pero cualquiera que conozca un poco la historia del programa espacial ruso se dará cuenta que en cuanto a la publicación de sus  fracasos no fueron muy abiertos. Además a este secretismo habría que añadir la manera de avanzar que caracterizaba a los sovieticos y que podemos resumir en “prueba, error, prueba otra vez hasta que funcione”. Es por esto que el que antes de publicar gozosamente su triunfo sobre los americanos enviando a humanos al espacio tampoco me parecía descabellado pensar que igual hubo otros antes. Por otro lado me es de sobra conocido la tendencia de los medios de comunicación del bloque anticomunista a inventarse historias y promover (o al menos no desmentir) historias que, en otro contexto nos parecerían cuanto menos extravagantes. Así que no sabía que pensar.

Dentro de Torre Bert. En el momento de máxima actividad contaba con 20 voluntarios trabajando (Lost Cosmonauts website)

Hace tiempo vi un documental sobre los hermanos italianos Judica-Cordiglia en la televisión. Achille (n. 1933) y su hermano Giovanni Baptista (n. 1939) eran radioaficionados y tenían montado en un antiguo bunker alemán en la ciudad de Turin una pequeña estación de radio “amateur” llamada Torre Bert. Por aquella época, y me refiero a finales de la década de los 50 y principios de los años 60, la carrera espacial estaba en su apogeo así que no era de extrañar que cientos de radioaficionados de todo el mundo apuntaran con sus antenas al espacio intentando captar alguna de las retransmisiones de los satélites que estaban siendo lanzados por ambas partes. Estos hermanos captaron con éxito las señales del satélite soviético Sputnik así como las señales procedentes del primer satélite americano Explorer-1.  A principios de los años 60 la cosa empieza a ponerse inquietante cuando estos hermanos anuncian haber captado misteriosas transmisiones de supuestos cosmonautas desconocidos en apuros, incluyendo hombres asfixiandose, señales morse de SOS  alejándose de la Tierra, la reentrada a la atmósfera de una mujer abrasandose y otras grabaciones de ese estilo. Por supuesto no hay ni que decir que estos hermanos consiguieron una gran atención por parte del público general y de representantes de instituciones de gobiernos y demás cargos importantes que visitaron Torre Bert. Gracias a esta popularidad fueron invitados a un programa de televisión donde obtuvieron como premio visitar las instalaciones de la NASA en Estados Unidos. En total dicen haber captado hasta 9 grabaciones sospechosas.

Sochi Six: foto original (izquierda) y retocada (derecha)

Esto por si solo ya da pie a muchísima especulación y fantasía pero todavía hay más. Los partidarios de la teoría de la conspiración aluden con insistencia a una fotografía denominada “Sochi Six” que muestran a los cosmonautas seleccionados para el programa espacial de la URSS. Esta fotografía fue difundida por los medios de comunicación rusos hasta que, misteriosamente, se dejó de publicar y en su lugar mostraron una fotografía donde uno de estos cosmonautas había sido literalmente borrado de la imagen. Quedaba abierta la veda a las leyendas urbanas, y hay que reconocer que el secretismo con el que lo hacía todo la URSS ayudó bastante.

Hace unos años el historiador y experto en la carrera espacial rusa, el estadounidense James Oberg investigó a fondo estas historias y quedaron de manifiesto la falta de evidencias de que esto pudiera ser real. En el caso de la “desaparición” del cosmonauta de la foto está documentado quien es y que fue eliminado del programa espacial tras protagonizar una trifulca con militares estando borracho.

Sobre las grabaciones de los hermanos italianos. Personalmente sí me parece cierto que fueron capaces de captar señales del Sputnik y del Explorer-1 pero tengo demasiadas dudas sobre el resto de las grabaciones. Todavía no tuve ocasión de leer el libro de James Oberg pero con la información con la que cuento hasta ahora me surgen muchos interrogantes. La primera y más evidente sospecha que me asalta es el protagonismo que alcanzan estos hermanos en los medios de comunicación. Primero pudieron haber malinterpretado las primeras grabaciones y debido a la relevancia mediática obtenida haberse visto atrapados en una espiral y continuaran produciendo más de estas grabaciones. Asimismo muchos periodistas fueron desplazados a Torre Bert para cubrir las nuevas transmisiones recogidas por los hermanos Judica-Cordiglia. Con todos mis respetos a la profesión tampoco me parecería descabellado que fueran ellos los que ayudaran a promover estas historias. En la pagina web Lost Cosmonauts que promueve la veracidad de los datos de Achille y Giovanni, su editor explica que muchos de estos periodistas literalmente vivían en Torre Bert, conviviendo día a día con la familia Judica-Cordiglia.

“What is difficult to understand for those who did not live through these events in Turin, is that Torre Bert very rapidly became a center of media attention. Many of the relevant intercepts were actually made in the presence of national and international media. Some of Italy’s most respected journalists ‘lived’ at Torre Bert, shared the Judica Cordiglia family’s meals, in order to be present when the transmissions were intercepted. The US Vice-Consul in Turin provided intelligence and advance warning of possible impending soviet launches.”

Pero aún me surgen más dudas. Los hermanos podían estar alerta de cuando iba a tener lugar el siguiente lanzamiento aún así me parece sospechoso que fueran capaces de dar con la frecuencia, con el momento y apuntar en la dirección adecuada para grabar hasta en 9 ocasiones sonidos de cosmonautas agonizando.  También me resulta sospechoso el lenguaje utilizado por los supuestos cosmonautas para comunicarse con la estación de control en tierra. Pero sin duda lo que más sospechas despierta es la falta de información relevante sobre las grabaciones, no hay datos exactos ni libros registros, ni siquiera las frecuencias utilizadas, toda la información es vaga e inconcreta. Además no me creo que solamente captaran fueran los cosmonautas en apuros, es prácticamente imposible acceder a grabaciones aburridas de otros satélites (bzzz bzzz).

La página web me parece un buen intento pero poco serio, en mi opinión todo esto no es más que una leyenda urbana promovida por unos medios de comunicación sensacionalistas, un gobierno poco abierto y un mundo en general con miedo a lo que los nuevos avances en las ciencias espaciales que se estaban dando en ambos países pudieran traer consigo.

No deja de ser una historia apasionante… para Iker Jiménez supongo.

Un beso corazones.

Nota: la información la saqué de los siguientes enlaces

http://www.svengrahn.pp.se/trackind/Torre/TorreB.html

http://www.taringa.net/posts/info/2148957/El-mito-de-los-cosmonautas-perdidos.html

http://www.lostcosmonauts.com

y del documental “Hackers del Espacio” de Canal Odisea disponible en youtube

 http://www.youtube.com/watch?v=6Y1iEIUYMdw

Además si estáis interesados en profundizar más en el tema está el libro de James Oberg, Uncovering Soviet Disaster (1988) ISBN 0-394-56095-7

Kathleen Lonsdale

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La University College de Londres (UCL) tiene un edificio que se llama Kathleen Lonsdale. Es precisamente en este edificio donde se encuentra el Centro de Ciencias Planetarias (CPS) donde tengo mi cubículo y donde me dedico a mi doctorado (aunque realmente yo estoy matriculada en el Birkbeck College situado a sólo unos cientos de metros). Todos los días al entrar por el pasillo que conduce hasta este edificio no puedo evitar mirar ese nombre y hasta hoy preguntarme “¿quien será esa tal Kathleen Lonsdale?”  Así que, con la sospecha más que infundada de que debía ser una científica importante, además de con la certeza de que siendo mujer su mérito era aún mayor, decidí investigar un poco sobre la vida y trabajo de esta mujer y conocer por qué una institución tan importante como la UCL puso su nombre a un edificio entero.

Kathleen Lonsdale

Kathleen Lonsdale fue una importante cristalógrafa. Primera mujer en ser elegida miembro de la Royal Society, primera profesora titular de la UCL y primera mujer presidente de la Unión Internacional de Cristalografía. Pero empezaré por el principio.

Kathleen Yardley (apellido de soltera) nació en Enero de 1903 en un pequeño pueblo irlandés llamado Newbridge en el condado de Kildare. Su familia era de origen humilde. Su padre, Harry, era un antiguo sargento retirado del ejército británico convertido en administrador de correos de la localidad y su madre Jessie de origen escocés, tenía un carácter muy fuerte y era profundamente religiosa. Kathleen y sus 9 hermanos mayores (3 chicas y 6 chicos) fueron educados en el credo baptista. Ella comentaría años después que sus primeros recuerdos fueron las misas en Newbridge y la escuela local donde aprendió a contar.  Pero durante aquellos Irlanda sufría de inestabilidad política así que Jessie decidió que la familia se trasladara a Essex, Inglaterra, cuando Kathleen tenía tan sólo 5 años de edad.

Kathleen estudió en el Instituto femenino del Condado en Ilford desde 1914 a 1915. Este instituto, sin embargo, no satisfacía el interés que despertaban en ella las matemáticas y las ciencias. Al parecer en aquella época no estaba muy de moda que las mujeres estudiaran ciencias. Así que nuestra protagonista tomó clases de física, química y matemáticas avanzadas en el Instituto masculino siendo la única chica en esas clases.

Sus logros académicos le valieron la Medalla de la Royal Geographic Society así como una beca del condado con la que pudo acceder al Belford College de Londres, universidad femenina donde se matriculó en matemáticas. Al finalizar su primer año decidió cambiarse a física. Fue una estudiante brillante pero también tenía otros intereses así que participó en otras actividades siendo secretaria de la Sociedad Musical. Se graduó con honores en 1922 y dado su impresionante trayectoria y su brillante porvenir el eminente cristalógrafo W.H. Bragg no dudó en ofrecerle un puesto en su grupo de investigación en la UCL. En 1923 Bragg y con él Kathleen se trasladaron a la Royal Institution.

Kathleen conoció a su futuro marido, Thomas Lonsdale cuando éste era estudiante de investigación en la UCL. Se casaron en 1927 y se mudaron a Leeds donde Thomas había encontrado trabajo. Kathleen (ahora Lonsdale), supongo que por amor y con deseo de formar una familia aparcó su trabajo y su investigación para dedicarse a las tareas del hogar. Tuvieron 3 hijos. Sin embargo, Thomas no quería que su mujer fuera una simple ama de casa y tampoco Kathleen debía estar muy por la labor así que retomó su investigación estudiando los cristales de hexametilo benzeno usando difracción de Rayos X. Determinó que la estructura en anillo de esa sustancia era plana, además de aproximar de manera bastante precisa sus dimensiones. El benzeno, por si no tenéis ni idea de lo que estoy hablando, es un componente químico orgánico muy importante. Aparece en combustibles para motores, disolventes, pinturas, también se utiliza para fabricar detergentes, productos farmacéuticos o explosivos entre otros muchos usos.

En 1930 la familia Lonsdale regresó a Londres donde Kathleen trabajaría en la Royal Institution. En 1931 tuvo lugar otro importante hecho en la vida profesional de nuestra científica: utilizando métodos espectrales de Fourier determinó la estructura del hexaclorobenzeno. Esta sustancia fue utilizada hasta principios de los años 60 en pesticidas.

Tanto Kathleen como su marido eran profundamente pacifistas y durante su tiempo en Leeds se convirtieron a la Sociedad Religiosa de los Amigos, más conocidos como cuáqueros. Al comenzar la Segunda Guerra Mundial Kathleen se negó a registrarse para las tareas de defensa civil. La multaron y como también se negó a pagar la multa fue condenada a un mes en la cárcel de Holloway. A pesar de llevarse bien con muchos de los reclusos la verdad que ese mes no lo pasó muy bien. Tenía que limpiar y fregar las oficinas de los oficiales, tareas que le resultaban muy agotadoras. A los pocos días y tras realizar una un trabajo especialmente duro Kathleen sufrió un colapso. El director de la prisión permitió entonces que se les enviaran a ella y a sus colegas científicos material de investigación para que pudieran continuar con su trabajo científico por las tardes.  Tras abandonar la prisión hizo varias propuestas al director para mejorar las condiciones de vida de los reclusos, muchas de las cuales fueron tomadas en cuenta. Además se convirtió en una luchadora incansable por la Paz Mundial.

En 1945 Kathleen Lonsdale junto con Marjory Stephenson fueron las primeras mujeres en ser elegidas miembros de la Royal Society. Ser elegido miembro de esa sociedad científica con más de 3 siglos de antigüedad es uno de los logros más importantes a los que un científico puede aspirar.

Kathleen en 1949

Kathleen Lonsdale se convirtió en profesora del departamento de Química de la UCL además de directora del departamento de Cristalografía en 1949, siendo la primera mujer profesora titular en la UCL. Su grupo de investigación estudió las reacciones en estado sólido, los compuestos farmacológicos así como las composiciones de los cálculos de vejiga y de riñón. Además editó el Atlas de Cristalografía de Rayos X.

Nuestra protagonista también se convirtió  en 1966 en la primera mujer presidente de la International Union of Crystallography y en 1967 en la primera mujer presidente de la British Association for the Advadcement of the Science.

Trabajó incansablemente junto a su marido por la paz y por la reforma de las prisiones hasta que murió de leucemia en un hospital de Abril de 1971.

Como curiosidad, su nombre fue dado a la Lonsdalita un raro alótropo del carbono encontrado en algunos meteoritos.

Creo que esta mujer bien se merece el edificio con su nombre ¿no?

Un beso corazones.