Archivos Mensuales: abril 2013

Por qué no tengo novio…

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Hoy voy a responder a una de esas preguntas que más de uno sé yo que se ha hecho (y me han hecho) en muchísimas ocasiones. Por qué no tengo novio… (si soy guapa suelen apostillar después).

Si yo hubiera nacido hombre lo más probable es que a nadie le importara si tengo pareja o no la tengo. Pero soy mujer y eso convierte mi vida sentimental en un asunto de interés y curiosidad.

Se han formulado diversas hipótesis al respecto… hay quien me considera una especie de “femme fatale” (gracias), otros dirán que soy feminista, alguno incluso sugirió que soy “demasiado lista” para que un hombre me soporte… no sé cada uno se habrá montado su película pero muy pocos (o casi nadie) pensó en la respuesta más obvia: estaba demasiado ocupada poniendo mi vida en orden como para tener pareja. Y es que la vida es cuestión de decisiones. En mi caso siempre tuve muy claro lo que quería ser en la vida, que se resume a ser feliz. Para ser feliz necesitaba conocerme y realizarme como persona, y eso es un viaje que debía hacer sola. Durante ese proceso viajé bastante, conocí nuevas gentes y culturas, re-descubrí mi pasión por la ciencia y tuve muy claro a dónde quería llegar antes de dar el siguiente paso.

Mucha gente no siente esa necesidad y con tener familia, amigos y trabajo ya se siente completo pero para mí eso no es suficiente. Siempre tuve la sensación de que jamás haría feliz a nadie si primero yo no me sentía profundamente realizada. Aún así, debo admitir que por presión social más que inquietud personal, tuve algunas parejas aunque casi desde el principio tenía la certeza de que no iban a funcionar. Ojo que cuando sigo presión social no digo que haya personas concretas que me hayan presionado, sino que la sociedad en su conjunto te hace creer que como mujer si no tienes pareja eres rara.

Así que tuve parejas y me niego a decir que esas relaciones fueron una equivocación porque no es verdad. Aprendí, y mucho. Y las mayores lecciones fueron algo muy simple: la paciencia es una virtud y todo llega a su debido tiempo. Así que es inútil forzar algo cuando no se está preparado.

Hoy en día creo que he llegado a donde debía llegar en esta etapa y como siempre que se consigue un objetivo me encuentro feliz y realizada (achievement unlocked, 15000XP) y sobre todo, lista para pasar al siguiente nivel. ¿Qué me deparará el siguiente nivel? Pues más retos, preocupaciones y logros, eso seguro y quizás, ahora sí, si se da el caso, un buen mozalbete.

Un beso corazones.

 

 

 

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Visitantes de dormitorio

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Cuatro de la madrugada de un día por semana cualquiera. Estoy en mi lugar favorito, o sea, en una cama doble, calentita, durmiendo feliz y soñando con cualquier cosa cuando de repente… uno de los compañeros de piso comienza a gritar y a correr por el pasillo encendiendo las luces.

Después del susto inicial que casi me provoca un infarto me acurruco acojonadísima en la cama y lo primero que se me viene a la cabeza es… “¡Mierda!, ¡ratas!” podía haber imaginado cualquier cosa: ladrones, fuego, ranas, zombies…pero no lo primero que pienso es en ratas, no me preguntéis por qué porque no tengo ni idea. Además es extraño porque las ratas no me dan especial repelús. Me aseguro de que tanto la puerta del pasillo como la del patio están cerradas y pienso… bueno “pues na, con la cantidad de mierda que hay en la calle normal que entren ratas”. Dos horas después me vuelvo a dormir, no sin cierta inquietud.

Al día siguiente de que esto sucediera hablé con mi otra compañera de piso, que también sufrió un trauma rayando el infarto y me cuenta lo que pasó. Al parecer nuestro compañero de casa tiene lo que en mi tierra se viene a llamar  el Pesadiellu. Al parecer siente una opresión tremenda, como si lo abrazaran y acaba gritando y corriendo por la casa.

La verdad es que, como ya os conté en alguna otra entrada, tengo una vida nocturna muy interesante y tuve experiencias bastante llamativas. Una vez se me apareció un hombre a los pies de la cama, como una sombra, con ojos blancos brillantes, observándome sin moverse. No sentí especial terror, me incorporé pensando.. “que coj…” y ya había desaparecido. Me hizo gracia y me volví a dormir sin problema.

Otra de las veces, lo que sentí fue como una mano cubierta por un guante negro se metía en mi cama y me abrazaba. La primera vez fui capaz a zafarme de ella pero la segunda vez me abrazó muy fuerte que casi me impedía respirar. Esta vez si que grité porque es una sensación bastante agobiante. Me volví a dormir sin problemas aunque sintiéndome bastante ridícula por haber gritado.

Aunque para sensaciones agobiantes las que siento más habitualmente, mínimo una vez por semana, cuando estando dormida, y siendo consciente de estar durmiendo soy incapaz a despertarme aunque lo intente. Ordeno a mi cerebro abrir los ojos, y lo intento con todas mis fuerzas, pero no hay manera. Es como si no fuera mi cuerpo y no lo dominara. Además puede volverse especialmente dramático cuando además creo estar viviendo una situación de peligro (un incendio, un accidente de coche etc) y por más que lo intente soy incapaz… no puedo mover un sólo músculo del cuerpo, ni una pestaña, así que simplemente me dejo llevar y pienso “pues nada, si me muero, me morí y ya está”… horrible.

Aún así, me alegro de tener estas experiencias aunque a veces lo pase mal. ¿Que haría yo sin mis visitantes de dormitorio o los zombies de mis sueños? mis noches serían taaaaan aburridas… con suerte esta noche me abducen los extraterrestres 😀

Un beso corazones.

 

Sana y salva

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Los últimos días han sido un poco caóticos. Por fin estoy medio instalada en Londres. La verdad es que he tenido bastante ayuda y mucha suerte así que no hay queja. Estos días, mientras buscaba alojamiento, aproveché para conocer la zona, ver qué lugares me convenían más, investigar cosinas.

La verdad es que lo del alojamiento es una porquería. Buscaba algo céntrico que me permitiera desplazarme andando al trabajo, por Camden Town que además es una zona bastante interesante. Así que con mucha ilusión me pongo a buscar. Lo primero que me encuentro es que los precios rondan las 700 libras al mes por una habitación en piso compartido, me parece una sobrada pero bueno, “es el centro” me digo y me animo a ver personalmente un par de habitaciones. Horror, que visión más espantosa. Habitaciones minúsculas en pisos minúsculos en muchas ocasiones sin ni siquiera salón, con cocinas enanas, ventanas sucias (no, lo siguiente) y porquería por todos lados. ¡Un ascazo!. Y yo me pregunto cómo no les da vergüenza enseñar la casa teniéndola en semejante estado. Porque vale que sea enana, vale que la fianza que te piden sea mayor que el precio de todos los muebles de la casa entera pero aunque una no es una obsesa de la limpieza me gusta vivir sin exponerme a infecciones ni ataques de claustrofobia, ya veis remilgada que es una.

Por suerte no todo el mundo es así y con la suerte que me caracteriza (porque he de reconocer que nací con una flor en el culo) encontré una habitación de dimensiones adecuadas, con cama doble, con un montón de cajones, estanterías, armario grande y salida a un patio (evitando así ataques claustrofóbicos). Además está en la zona perfecta por un precio más que razonable, un chollo que no podía dejar escapar así que aquí estoy. Ayer me mudé con la suerte añadida de que también llegó a la casa una chica que ocupa el cuarto de al lado y tanto ella como yo estamos convencidas de que nos vamos a llevar genial, así que ya hicimos planes para ir al cine y salir a moverlo a ritmo de rock el fin de semana.

Por otro lado ayer visité la universidad, escogí escritorio, me dieron las contraseñas así que empezaré con el trabajo antes de terminar la semana. Ya tengo ganas de empezar.

Antes de terminar os daré un consejo gratuito por si tenéis pensado visitar Londres y no tenéis muy claro donde cambiar los euros. Muchos de vosotros ya sabréis que cambiar divisas en el aeropuerto es un atraco, como lo es cambiarlo en los bancos. Me decidí a investigar en las tiendas  estas de souvenirs regentadas por paquistaníes, indios etc. y descubrí que son los mejores lugares para cambiar. Aproximadamente por cada 100 euros te dan 82 libras (algunos te dan hasta 82,5 euros) que está bastante bien. Estas tiendas abundan en Oxford Street, aunque por la zona de Camden también he visto alguna. Pues ale, este ha sido el briconsejo de hoy.

Un beso corazones.